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Psicóloga María Jesús Suárez Duque HIPOCONDRÍA: Diagnóstico diferencial con trastorno de síntomas somáticos

 


 

DIAGNÓSTICO DIFERNCIAL: HIPOCONDRÍA/TRASTORNO DE SÍNTOMAS SOMÁTICOS

La clasificación propuesta por el DSM-5 para la categoría de trastornos somatomorfos (ahora denominada trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados) elimina a la mayoría de los trastornos clasificados como trastornos somatomorfos en el DSM-IV-TR (trastorno de somatización, el trastorno somatomorfo indiferenciado, el trastorno de dolor y la mayoría de los casos antes clasificados como hipocondría) y los incluye en un solo diagnóstico: el trastorno de síntomas somáticos.

El subgrupo de pacientes con hipocondría que estaba preocupado por padecer una enfermedad grave, no tenía síntomas somáticos –o si estaban presentes eran leves–, y tenía una elevada ansiedad acerca de su salud, quedaron clasificados bajo la etiqueta de trastorno de ansiedad por la enfermedad (TAE),como segundo miembro de la categoría de síntomas somáticos.

Hay una serie de características que distinguen a la hipocondría del trastorno de somatización (DSM-IV-TR):

1.    En lo referente al foco de malestar, los pacientes hipocondríacos están preocupados por el significado de sus síntomas (es decir, que estén enfermos), mientras que a los pacientes con trastorno de somatización les preocupan los síntomas en sí mismos y las consecuencias que puedan acarrear en su vida diaria.

2.    Los pacientes con hipocondría suelen estar preocupados por la posibilidad de estar enfermos, o de estar contrayendo una enfermedad, y los síntomas somáticos son menos relevantes. La hiperfrecuentación médica es característica de los pacientes con trastorno de somatización, pero un subtipo de paciente hipocondríaco evita acudir al médico. 

3.    Se han señalado discrepancias en cuanto a la forma de aproximación a los síntomas. En la hipocondría, predomina un acercamiento científico y preciso (informándose de la enfermedad temida a través de revistas, consultas en internet, etc.), mientras que, en la somatización, se da una descripción vaga, dramática y exagerada de los síntomas.

4.    Habitualmente, los hipocondríacos temen enfermedades concretas y, por tanto, sus síntomas tienden a ser bastante limitados; por el contrario, el trastorno de somatización implica la presencia de quejas múltiples y variadas en relación con diferentes sistemas y órganos.

5.    Los pacientes con hipocondría presentan frecuentemente rasgos obsesivos (Sakai et al., 2010), mientras que los pacientes con trastorno de somatización suelen presentar fundamentalmente rasgos de personalidad histriónicos, antisociales y límites (Cloninger, 2001; Morrison, 1989).

6.    Existen diferencias de género entre ambos trastornos. La prevalencia de hipocondría es similar en hombres y mujeres (Garyfallos et al., 1999 Gureje et al., 1997), mientras que el trastorno de somatización es más común en mujeres (Garyfallos et al., 1999).

7.    La probabilidad de que el mismo trastorno esté presente en familiares de primer grado es mayor en el trastorno de somatización (Guze et al., 1986).

Murphy (1990) también señaló una serie de aspectos que permitirían diferenciar la hipocondría del trastorno de somatización:

1. Los hipocondríacos buscan información médica tranquilizadora en las exploraciones a las que se someten; los que tienen trastorno de somatización

quieren conseguir un diagnóstico de enfermedad médica que explique sus

síntomas físicos.

2. En la hipocondría, la creencia se centra en la existencia de una o más

enfermedades orgánicas graves; en el trastorno de somatización, la creencia de enfermedad es firme, pero no se relaciona necesariamente con algo grave e irreversible.

3. Los hipocondríacos se preocupan por sus síntomas; los pacientes con trastorno de somatización centran su preocupación en el desacuerdo con los médicos en relación con el origen y las causas de tales síntomas.

4. En la hipocondría, al paciente le asusta poder sufrir una enfermedad grave; en el trastorno de somatización, lo que causa temor son las consecuencias que se derivarían del hecho de enfermar sin que se le haya diagnosticado.

 

Bibliografía

Belloch, a., López, J., & Arnáez, S. (s.f.). Hipocondría: la ansiedad y la salud. Síntesis.

 

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