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TRASTORNO ESPECÍFICO DEL LENGUAJE (TEL)

El TEL es un trastorno del desarrollo del lenguaje oral que afecta tanto a la comprensión como a la producción pero que puede manifestarse de manera muy variable.

Las formas más graves se observan en los niños que presentan severas dificultades para entender y responder a las emisiones orales de los demás, las formas menos graves se presentan en aquellos otros cuyo lenguaje se caracteriza por leves alteraciones. Entre estos dos extremos se dan un continuo de posibles manifestaciones.

Se da una falta de consenso respecto a la denominación de este trastorno (Disfasia, Trastorno expresivo del lenguaje, Trastorno mixto..., siendo TEL la más frecuente. Esta situación está estrechamente relacionada con la falta de una definición del trastorno consensuada.

Monfort y Juárez (2007) explican la falta de consenso y disparidad de criterios por los numerosos enfoques que se adoptan. Estos autores distinguen tres enfoques que no son independientes sino complementarios:

1)    Definición por exclusión

El fracaso del desarrollo normal del lenguaje no se explica en términos de deficiencia mental o física, de deficiencia auditiva, de trastorno emocional ni de privación ambiental.

Esta definición no tiene en cuenta las alteraciones lingüísticas propias de este trastorno, dificultándose el establecimiento de límites claros entre las distintas alteraciones del lenguaje.

2)    Definición por la evolución

Se manifiesta con bastante estabilidad en el tiempo y con una evolución lenta, a pesar de que haya existido una intervención adecuada.

3)    Definición por la especificidad

Se basa en el análisis de las alteraciones que caracterizan al TEL. El lenguaje oral aparece más tarde y se observan alteraciones que nunca están presentes en el desarrollo típico del lenguaje y que afectan tanto al nivel receptivo como al expresivo.

Tabla 2. Algunas características del TEL

Alteraciones fonológicas
  • Reducción y simplificación del sistema fonológico
Alteraciones semánticas
  • Incorporación lenta de nuevas palabras
  • Léxico concreto y poco variado
Alteraciones morfosintácticas
  • Uso de estructuras simples
  • Incorporación lenta de marcas flexivas, errores frecuentes en las concordancias
Alteraciones pragmáticas
  • Habilidades comunicativas bien instauradas con problemas de eficacia comunicativa como consecuencia de las dificultades en los otros componentes



Los niños que tienen un TEL suelen presentar además problemas de relación con sus iguales y tendencia al aislamiento debido a los problemas que tienen de comunicarse mediante el lenguaje oral. Estas dificultades a su vez repercuten de forma negativa en los aprendizajes escolares, especialmente en la lectoescritura (Snowling y cols., 2005). Todo ello va a provocar sentimientos de fracaso y valoraciones muy negativas de sí mismos.

Tabla 3. Alteraciones en el desarrollo de los niños con TEL (Adaptado de Morfot y Juárez, 2007)


Aspectos cognitivos
  • Dificultades en el desarrollo del juego simbólico
  • Déficits de memoria: secuencial, auditiva a corto plazo, verbal
  • Déficits en los procesos de almacenamiento fonológico en la memoria de trabajo

Aspectos perceptivos
  • Dificultades en la discriminación de estímulos auditivos
  • Tiempo de latencia más largo, necesidad de más tiempo de presentación de los estímulos, sobre todo de tipo auditivo

Aspectos psicomotores
  • Dificultades práxicas
  • Alteración del proceso de lateralización
  • Inmadurez de las destrezas motoras

Aspectos conductuales
Alteración de la capacidad de atención, hiperactividad
Alteración de las relaciones afectivas y del control de las emociones



No existe un consenso sobre el déficit básico que dan lugar a las dificultades lingüísticas de un niño con TEL, unos sostienen que se trata de alteraciones en la percepción auditiva y en el procesamiento temporal, otros consideran que el déficit básico es cognitivo y no perceptivo; y Gathercole y Baddeley (1990) proponen que el déficit básico reside en una alteración de la memoria fonológica inmediata.

En los últimos años están apareciendo modelos más complejos, de corte conexionista, que proponen la existencia de déficits lingüísticos múltiples que pueden interactuar a diferentes niveles (Westermann y Miranda, 2004)

Referencia bibliográfica

Brioso, A. (2012). Alteraciones del desarrollo y discapacidad. Madrid: Sanz y Torres.




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